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Allá por los fines de los 1960 alguien, sin duda inspirado por alguna sustancia química ilegal, escribió en un muro “CLAPTON IS GOD”. Uno de los extremos a los que puede llegar un admirador de algún artista. En realidad Eric Clapton is not God…FRAMPTON IS GOD!…ummm…oops. Dejenme apagar el CD player.
¿Donde me quedé? Ah, si…aquí sentado.
Generación tras generación, vemos como nuestros “entertainers”, escritores, atletas o próceres crecen, llegan a la cima y como todo ser humano, se debilitan y mueren. Muchos mueren gracias a los abusos a sus cuerpos y otros por alguna otra enfermedad ya sea genética o repentina.
Les doy un ejemplo del que me siento mas cerca. Los grandes de nuestra música típica (y no hablo del reggaeton), o cualquier otra rama de nuestra cultura (o culturas) desaparecen poco a poco sin dejar “sucesores”. Algunos los han dejado de alguna manera, por ejemplo Maso Rivera que nos dejó como legado a Prodigio Claudio, Edwin Colon Zayas y Pedro Guzmán y otros. Ellos, a mi entender, no han sido tan bien recibidos por nuestra cultura moderna. Al menos algunos tienen su “guiso” en navidades o alguna fiesta patronal. Es la misma situación de varios artistas del patio. El apoyarlos una semana o dos al año es una vergüenza para nuestra identidad como pueblo. Además, nos hemos dedicado a la satisfacción instantánea: Lo que está “pegao” hoy es la “basura” de mañana y mucha gente no recuerda lo que era la moda hace un mes o hace una semana. Esto es parte de la teoría de “Death By Nostalgia” de Frank Zappa.
Son muy pocos los que quedan que todavía cantan o escriben lo bonito que es Puerto Rico. Es poca la gente que quiere tomar el puesto de los que se van para promover o mejorar el mensaje de que Puerto Rico es único en el mundo…y mejor que la parada de Macy’s.
De esa poca gente les puedo mencionar a Miguel Santiago, autor de “La Loma Del Tamarindo”, nominado para un Grammy y uno de sus discos se conserva en el Museo Smithsonian como muestra de nuestra música típica…no se olviden de José Ferrer, primer boricua en ganar un Oscar de mejor actor por “Cyrano de Bergerac”. Añadan a Benicio del Toro y Rita Moreno.
Danny Rivera, Roy Brown, El Topo, Andrés Jiménez, Antonio Martorell, Luis Rafael Sánchez, Los Rayos Gamma…son tan humanos como todos. A diferencia de nosotros, son un poco más fuertes por sus ideales aunque sean los contrarios de algunos…los míos por ejemplo. Por su fuerza de voluntad, yo no soy digno ni de hacerles café.
Hay que lograr que esos pilares de nuestras culturas, deportes y otros campos se puedan retirar en paz sabiendo que su mensaje y el de nuestros antepasados no se ha perdido. Hay que agradecerles en vida, ver que su misión no ha sido en vano. ¿De que vale hacer homenajes después de la muerte de alguno de ellos? De paso les digo que un homenaje o recordación no es sentarse a ver un especial producido por alguna institución una vez al año que nos intenta “recordar quienes somos”… a veces no son de la mejor calidad y hasta utilizan artistas que no son locales. Ah! ¡Tony Croatto no cuenta! Ese el jíbaro más grande que nos ha dado otro país.
¿Cuántas grandes personas casi no se pueden mover pero siguen publicando que Puerto Rico es lo mejor del mundo con esperas de que alguien lea, escuche, admire o estudie sus obras? Los que deciden seguir su ejemplo son rechazados ya sea por falta de demanda o de dinero. ¿De que sirven las estatuas, monumentos y hasta nombres de escuelas o edificios si nadie sabe el porque están plasmados allí? Debe ser obligación de nuestra gente el estudiar continuamente y aprender a valorar el sacrificio de esas personas que vivieron y murieron trabajando para hacer de Puerto Rico la mejor isla del mundo. Así la gente sentirá orgullo al pasarle por frente a estos monumentos creados para recordarlos y decir “Se quien eres y gracias por añadirle algo bueno a mi alma boricua” Yo me tengo aplicar el cuento y mas aun viviendo fuera de PR. Ya me conseguí un libro de historia de PR para empezar.
No pierdo la esperanza de que algún día en un muro bien grande pueda ver mensajes mas positivos sobre Puerto Rico…nada de política o insultos. Nuestro sentido del humor, la hospitalidad, el “Ay, bendito”, comidas y hasta vocabulario envejecen y mueren de una manera prematura. “¿En Puerto Rico Lo Hacíamos Mejor?”
Vamos a dedicarnos a encontrar un muro en nuestros corazones para “escribir graffiti” homenajeando nuestra isla. Ese arte sale de adentro como una manifestación del alma.
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